viernes, 17 de abril de 2015

Últimamente me ha tocado la fibra la poesía...


Niña

Volví sobre mis pasos al verte,
deshaciendo  mi tranquilo  itinerario;
 superfluo , baladí,  quizás,
y  sin embargo, ahora añorado.

Niña, criada al vacío,
arrullada por océanos calmos, de mil colores,
te infiltraste en mí lacrando la salida.
Perdido en tus anhelos  
soñé tu corazón,
y aquella madrugada,
mi voluntad quebró
tu coraza hormigonada de recelos y tabúes.
Rehén de tus principios, tu esencia se desmoronó.
El vértigo en tu mirada presagió el final,
niña. 

El amargor posado socavó mi corazón.
Colgado de soles y lunas,
lunas y soles sucediéndose eternamente,
 sin descanso ni tregua para mis heridas abiertas,
sedientas de ti,  continúo caminando, casi ciego.
Simple inercia, con la vida anclada
a una ilusión sumergida en los pliegues de tu esencia,
niña.

Oteo el horizonte en búsqueda continua,
perdido,
 rastreando el norte a través del sur.
Tus ojos en sueños me persiguen
para abandonarme  con crueldad al abrir los míos.
Sigo el camino, ahora sinuoso,
de una vida yerma,  sumergida
en una profunda grieta oscura,
sin oxígeno,
marcada por la desesperanza de no volver a verte.
Añorándote, maldiciéndote, queriéndote,
niña.